martes, 5 de febrero de 2013

Intemperie: la quincuagésima Gran Novela del Año

Guardo un recuerdo lejano de Bebe, la cantante, admitiendo —durante una entrevista que Gemma Nierga le hizo en La Ventana con motivo de la promoción de su segundo disco— que había vuelto para cumplir el contrato con la productora. La chica era toda desilusión y falta de entusiasmo. Se sobreentendía que el culpable había sido el exceso promocional del trabajo anterior. Se le habían resecado las ganas. Ignoro si se puede componer sin inspiración o si basta con sentarse y darle a la tecla, ya sea de la Olivetti o de la pianola, o quizá sea la de las musas, una cuestión mucho más compleja. Quizá hagan la calle y cobren por horas.

Retomando. Aquello fue un poco morirse de éxito (obviando la resurrección posterior). Echándole imaginación, aquello podría ser también un poco lo de Monteagudo, sólo que en este caso el chico lo supo aprovechar mejor seguramente porque, como él decía, tenía el cajón lleno de material y no tuvo que recurrir a las musas en el azaroso momento de ser la estrella del lugar, la luminaria en el firmamento literario, las esperanza del escritor eternamente inédito. Eso y que es de suponer que no quema lo mismo ir de gira que conceder entrevistas a Babelia.

Pues bien, tengo algo más que la sospecha de que está volviendo a ocurrir. Estamos haciéndolo de nuevo. Hemos pillado in fraganti a un tipo que puede llegar a ser la bomba de este trimestre tan triste de novedades editoriales. Lo tiene Seix Barral, cogidito por los huevos, y ya verán, ya, cómo no se les escapa. Buenos son los de Seix para estas cosas.

Una semana después de que un pajarito me dijese que Seix Barral no aceptaba escritores que no viniesen acompañados de un certificado de Ventas Seguras, descubro que un tipo llamado Jesús Carrasco va a publicar con ellos su primera novela. Cuando, curioseando, descubro que en la feria de Fráncfort hubo peleas en el barro por hacerse con los derechos de la imaginación de un perfecto desconocido, se me disparan todas las alarmas y me obligo a leer dos veces. Y, bueno, parece que sí, que así es. Leo en una web cualquiera que Carrasco, durante la feria, se convirtió “en un autor muy demandado […] y su obra ha sido vendida a 13 idiomas extranjeros.” ¡13 idiomas extranjeros, nada menos! Esto claramente promete mucho más que Monteagudo en su mejor momento.

Pienso en Jesús Carrasco y lo imagino iluminado por una luz cegadora o apagando un zarzal ardiendo a escupitajos. No sería de extrañar, al fin y al cabo la propia directora de Seix Barral, Elena Ramírez, explica a EFE que lo que ocurre con Carrasco “es uno de esos milagros que sólo puede ocurrir en Fráncfort”. No sé yo. Esto lo llevas a Lourdes y según las velas que le pongas a la buena de la mujer lo mismo sales de allí con la novela traducida a setenta idiomas y la promesa de un tuit del santo padre proponiendo un hurra por el autor.


33 comentarios:

  1. Todo lo que dices está muy bien, Carlos, pero te ha gustado el libro, o no.

    ResponderEliminar
  2. Mi opinión la omito voluntariamente, claro. No me gusta mezclar. Debería hacer reseña esta semana, pero esta semana debería hacer tantas cosas...

    Digamos, por adelantar, que me gustó, sí, pero no tanto como cabría esperarse después de leer a todos los críticos. Me gustó por lo mismo que me gustó La Carretera: ese ambiente apocalíptico es siempre muy atractivo pero acabé de los apareos del burro hasta los mismísimos. En general el libro se lee con interés creciente pero irregular (la primera parte me parece bastante aburrida). Por otro lado el estilo de Carrasco me sacaba de la historia continuamente hasta que acabé por cogerle el punto. Se quedará en el recuerdo y poco más. De todos los críticos con la opinión que más coincido es con la de Olmos.

    Este mes salió también la crítica en la Que Leer. Me hubiera gustado incluirla pero el artículo lo entregué antes de descubrirla.

    Saludos,

    ResponderEliminar
  3. Querido Tongoy
    Tu post me ha recordado a un artículo del editor Constantino Bértolo en el que hablaba de la escritura de la contratapa de los libros, decía entre otras cosas:

    "La contra es el género propio de nuestro (aunque de nuestro tiene poco) tiempo: suma la ficción con el documento, el testimonio con el delirio, la mentira con el deseo, la crítica con el halago, el mañana con el retorno, el canto con el silencio, la publicidad con la autoayuda, el imperativo con la ausencia, los adjetivos con el capital simbólico, la biografía con la cuenta corriente, la identidad con el autobombo, el blog con la unidad de destino en lo universal, la literatura con la casa de citas, el éxito con la existencia, la lista de libros más vendidos con el club de los editores muertos.

    Si Kant dijo aquello de que mentir solo está permitido cuando un autor te pregunta por el juicio que te ha merecido su libro, la contra es ese vicio impune donde los editores dejan de ser críticos frustrados y ponen gesto de escritores sin vergüenza ni reparos. La contra es el género patético por antonomasia porque deja patente las carencias, el estilo y el deseo hacia el best-seller de tu prójimo."

    Me pregunto si no es eso precisamente lo que ocurre; que la mayoría de los críticos en este país ha terminado por sustituir la crítica liteararia por la patética escritura de contra cubiertas... Sólo así se explica la loca carrera por elaborar la reseña más entusiasta y prometedora.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay muchas cosas en el mundo más aburridas que las reseñas de los periódicos, revistas, blogs, etcétera y eso es porque llegado un punto (llegó hace años, creo) en el que todas son exactamente iguales. Si no fuese porque incluyen el argumento podrían perfectamente intercambiarse unas por otras.
      Quizá por eso, cuando sale un autor que "PUEDE" destacar, se vierten ríos de tinta y se espera la resurrección del medio o aquello que salve la mediocridad habitual de la narrativa. Jesús Carrasco y Dolores Redondo se lo llevan crudo este enero básicamente porque desde noviembre el mundo editorial está muerto. Y cuando digo muerto quiero decir MUERTO. En noviembre todos pliegan alas, se lamen las heridas y sueñan con un mundo mejor. En diciembre con el turrón les sube el azucar y lo flipan por colores. La putada es que en enero los reyes les regalan un trocito de cruda realidad y se ven igualito que el año pasado. Carrasco, así, en este plan, es Dios, claro.

      En febrero hablaremos de Carrere (ya ha empezado) y para marzo habrá que ir buscando otro genio.

      Eliminar
  4. Oye, hablando de carreras literarias meteóricas, me he acordado ahora de aquella chica que lo petó durante un tiempo, salió hasta en la sopa, desde la portada de Quimera hasta en el Elle (o similar). Parecía la nueva Virginia Woolf de las letras hispanas y encima todo el mundo (medios) insistía en que estaba como un queso (era uno de sus grandes valores) eso sí que fue de vergüenza ajena. Tenía un nombre super raro, de trapo viejo, Pola...y apellido mexicano con x. ¿Se supo más de ella? ¿Me equivoco y sí que ha hecho grandes cosas pero en secreto? ¿Le dieron ya el Nobel?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo de Pola nubló el entendimiento a muchos. ¡Una estudiante de filosofía que estaba buena! Cielos. ¡Y además escritora! Aquello fue un no dejar de correrse para muchos, especialmente los editores. Al final el refranero popular se lo lleva de calle: el tiempo pone a cada uno en su sitio. La chica llegó a ser fichaje estrella del Quimera pero supongo que se hartó de trabajar para el inglés, como muchos otros.
      Por enlazar: ¿no fue Antonio J. también quién lo dejó así de golpe y porrazo? Recuerdo que un par de meses después de dejarlo, Quimera publicó una reseña despiadada de su Fresy Cool. Todo muy discreto. Si no fuesen nada más que suposiciones lo sacaba en la Autopsia Crítica como ejemplo de las malas reseñas como actos de venganza injustificados, pero como no tengo ni puta idea me tengo que callar. Si alguien tiene información al respecto le pago unas cervezas cuando se suba por estas mis tierras gallegas.

      Eliminar
    2. No puedo hablar demasiado pero igual lo de Quimera tiene que ver con la toma de responsabilidades de R.V. en la dirección. Se propuso hacer una renovación de personal, echar a la gente que estaba durmiéndose en los laureles, contratar nuevos y jóvenes talentos. No puedo decir más... Tira del hilo a ver...

      Eliminar
    3. ¿R.V.? Humm... No tengo Quimeras a mano, luego lo miro. Tiraré del hilo. Gracias por la pista.

      Una cosa: una forma de decirme algo sin que nadie se entere es mandarme un email, pero entiendo que eso es un poco "descubrirse" y no siempre apetece o interesa. La otra es escribir un comentario y avisarme de que no es "publicable". Garantizo confidencialidad. Prometo mandarlo a spam.

      Nuevamente gracias.

      P.D. Quimera no me parece mejor ahora que antes.

      Eliminar
  5. ¡Coño, lo que no puede negársele a Carrasco es estampa, que el tío parace recién sacado de una novela de Gabriel y Galán o Armando Palacio Valdés! ¡vaya bigotazos!

    De la meseta me deprime casi todo. Me da igual una era que un borrico que los lavabos de una estación de servicio llenos de orines y de moscas. Me deprimen hasta el toro de Osborne y los puti clubs llenos de luces. Así que... ¡figúrense!. Me dicen que la trama se desarrolla en Cantabria o en Lanzarote o en la desembocadura del Guadalquivir y a lo mejor le echo un vistazo al libro, pero en la meseta.... Too much hot. Too much suffering... Por cierto... ¿se dearrolla en la meseta?.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es por defender a la "Meseta" ni lo mesetario, pero puticlubs hay en todas partes: en Cantabria, en Girona, en Sevilla, en Castellón.... y los lavabos de las estaciones de servicio han cambiado mucho en los últimos tiempos, incluso en la Meseta. Pero vamos,entiendo lo que dices.
      Lo de los toros de Osborne, que mira que me gustaban a mí de pequeño, ya es un abuso (hay uno en la Universidad Politécnica de Valencia, por ejemplo). Deberían ser exterminados, como las cucarachas rojas y las tortugas de agua que la gente suelta por ahí...

      Eliminar
    2. Oye, Bluff, creo que he descubierto los orígenes huajolotes de Carrasco, y como dice la canción que os dejo estoy segura de que a él también le han ayudado a triunfar esos bigotes, jajaja

      https://www.youtube.com/watch?v=ZYmSypz-sRM

      Eliminar
    3. Pues no se me ocurre mejor lugar para ilustrar ese subgénero del lo post apocalíptico que la meseta. El mundo ha muerto ya, sus restos agonizan lejos y no nos hemos enterado, de hecho, somos los verdaderos zombies, pero hemos tenido que acudir al canibalismo, no quedan vivos. Sobrevivimos entre bestias inmundas y edificaciones que sólo se sostiene por la fuerza de la costumbre, como todo lo nuestro, e incluso pervive aún esa, nuestra, manera de hablar incomprensible. Aislados del resto, nos llegan noticias de que aún resiste un puente en el este, esperamos noticias, pero sin carreteras, nada puede llegar hasta aquí, por eso tal vez, al sereno, miramos el cielo con el frío y la esperanza de que Madrid, AY, Madrid, al menos haya sobrevivido, Barcelona, hace ya tiempo que la dimos por perdida…
      Somos pocos, feos, no más que siempre lo hemos sido, y el olor ya no nos molesta, hasta las ratas, se han acostumbrado. Nos espían, rezando para que las ovejas sobrevivan.

      Pero, claro, donde este un Apocalipsis cruzando las Rocosas o la ruta 66, que se quite tó…

      Eliminar
    4. Jonan
      Ya.... pero en ni en Gerona ni en Cantabria ni en Castellón los puti club me deprimen; menos en Sevilla con el "arte" que tienen (todo: las chicas, los clientes, los camareros y hasta el gorila de la puerta y las butaquitas de plástico); y en la meseta sí que lo hacen tela. Mira, para que te hagas una idea, a mi de la meseta me deprime hasta el "Pesquera". Te lo dice un mesetario.

      Pero... insisto...alguien que se la haya leído ¿se desarrolla en la meseta?.

      Eliminar
    5. Yo la he leído. No creo que se llegue a decir en ningún momento pero tampoco importa, bluff, puestos a buscar parecidos quédate con el desierto de sonora. En realidad la mitad de la novela son dos seres humanos al abrigo de unos muros ruinosos.

      Eliminar
  6. Veamos otra cosa, con permiso:
    - Malherido/Olmos hace la crítica de "Intemperie" - Tongoy/Carlos hace la crítica de "Intemperie (perdón: la crítica de la crítica)
    - Sargenta /¿Fallarás? hace la crítica (?) de "Últimos días en Puesto del Este" (de... sí:¡Fallarás!)- Malherido/Olmos hace la crítica de "Últimos días, etc..."
    ¿Eso quiere decir que la próxima tuya va a ser "Últimos días patatín, patatán? ¿Se trata de un menage á trois, de una apuesta entre coleguitas, de una competición entre rivales? ¿No seréis los tres la misma persona? ¿Es todo una chorrada que se me ha ocurrido a mí? Pues seguramente... ;)
    Ahora en serio: es cierto, el tal Carrasco tiene un mostacho que mola cantidad. A ver si se ponen de moda entre los hipsters, como las barbas a lo Jeremias Johnson...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. (a la tercera va la vencida)

      Jajaja, pero si es normal, ten en cuenta que los dos estamos a la que salta en novedades. Eso y que yo le robo ideas. Pero ojito, que con Fallarás me adelanté yo. Al Cesar lo que es del Cesar.

      http://lamedicinadetongoy.blogspot.com.es/2011/11/ultimos-dias-en-el-puesto-del-este-de.html

      La edición que yo reseñé era de DVD pero creo que es la misma traducción. (je). SdP me mandó el libro y yo le pregunté a Cristina medio en broma si eso significaba que tenía que volver a reseñarlo. Lo que me dijo es que tenía que volver a leerlo. Nos ha jodido. Pues nada, si hay que leerlo se lee pero antes va otro de SdP.

      Eliminar
    2. Pido disculpas: no me había dado cuenta de que ya la habías reseñado.
      pero ahora reincido aún más en mi idea: no es que Malheridos/Sargenta/Tú mismo seais la misma persona, es que debéis de ser (al hilo de la bonita portada de "Últimos días triki-triki-triki- traka") una especie de Cancerbero con tres cabezas.
      O los tres sóis la Fallarás, que ya parece ubicua, como el Espíritu Santo.

      Eliminar
  7. El estilo de Luis Salvador es, claramente, deudor del que se postuló un día como salvador de la patria y que, hoy, ha quedado reducido a un émulo de Max Headroom.

    http://www.comunsinsentido.com/2013/02/el-incidente-max-headroom.html

    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Lo de Carrasco es tan absurdo, tan vejuno, que me ahorro la discusión.

    Estoy por terminar la de Teju Cole y, para mi sorpresa, me ha gustado bastante. Deja en muy mal lugar a otros que escriben libros en donde no pasa nada salvo un señor que camina y piensa.

    Usted en qué anda, señor Tongoy.

    Quimera, basta abrirla, es peor ahora que antes. Escandalosamente peor. Algo tiene que pasar: se renueva o acaba de morir. Me llama la atención la proliferación de revistas electrónicas, Traviesa, Micro-revista, etc. ¿Aguantarán los seis, tres, dos meses?

    Mis respetos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mejor que tiene la de Cole es que es relajante. A ver qué le parece el final.

      Yo estoy con una novela que me prestó una amiga, "un matrimonio de provincias". En realidad me prestó cuatro libros de esa editorial y como son chiquititos estoy planeando leérmelos del tirón y quedar ante ella como un señor. Pero la verdad es que si no lo harÉ. Estoy leyendo poquísimo (tengo los astros en contra desde octubre del año pasado) y debería leer cosillas que me han enviado. Tengo varios libros menores, de esos que si no te los tiran a la cara no los ves. De hecho ya no saco libros de la biblio que no sean desideratas. El último fue el de Wallace, "la escoba del sistema", del que voy a pasar como de la mierda por lo menos hasta dentro de unos meses. Últimamente no se habla más que de él y empieza a ser algo cargante tanta publicidad.

      ¿Sabe lo que quiero leer? “El hombre que amaba los niños”. Ese sí me apetece de verdad, pero quiero tiempo, tiempo de verdad, nada de minutos robados.

      Esas revistas electrónicas... no me suenan de nada. Yo lo único electrónico que me leo es El cultural y eso que lo imprimo. El Quimera de este mes lo tengo que comprar pero si es como el pasado vomitaré sobre él.

      Eliminar
  9. 34 euros: El hombre que amaba a los niños. Yo también quiero leerla. Pero creo que, por ahora, me conformaré con El hombre que amaba a los perros.

    No conozco la editorial Contraseña. Por lo que veo en internet me da que tiene una línea Impedimenta.

    Me intriga esta nueva generación de editoriales independientes: Contraseña, Sajalin, Jekyll & Jill, Automática, Rayo verde, Gallo Nero. ¿Qué pasa aquí? La batalla de la edición independiente parece haberla ganado el grupo Contexto. ¿Serán las mejores? Lo pregunto sin ironía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 36 euros. O eso es lo que pagué yo en su momento. Una pasta, sí, pero era demasiado irresistible y un caprichito de vez en cuando hay que dárselo.

      De Contraseña no tengo juicio porque en mi biblioteca sólo hay uno de Muriel Spark (creo), que leí el verano pasado sin mucho entusiasmo. Estos porque me los han prestado porque si no ni de coña.

      De los otros la única que no controlo es Rayo verde. Siempre me encuentro un libro en ECI que tiene buena pinta pero paso de correr riesgos. Automática es muy irregular, parece limitarse a rescatar olvidos de otros y Jekyll empezó como el culo pero parece que tiene las ideas más claras. Los dos últimos libros que tuve de ellos en las manos (uno de los hermanos Grimm y el de Ruben Martín) eran una auténtica delicia. El mimo que ponen en la edición es de quitarse el sombrero. Ahora sólo queda ver cómo evoluciona su catálogo y esperar que busquen una solución al problema de visibilidad que tienen.

      Eliminar
    2. De Rayo Verde conozco bien el catálogo (porque yo formo parte de él, así que por curiosidad he ido comprando y leyendo casi todos sus libros de este año) y recomiendo sobre todo estos tres:
      *"Todo está tranquilo arriba", de Bakker (que supongo que es el que debes de haber visto en ECI, puesto que ha sido el 'hit' de la editorial y ha ganado varios premios -de los buenos, no de los amañado-promocionales), un libro bastante particular, digamos algo parecido a un gótico sureño trasplantado a drama rural holandés.
      *"La pesquisa", de Saer: policíaco + metaliteratura + escritura precisa a lo Robbe-Grillet, mi preferido de la editorial.
      *"Idilio con perro ahogándose", de Kölhmeier, novela corta sobre las relaciones entre escritor y editor, con trasfondo de tragedia personal.
      Las tres están también en ebook, a mitad de precio aproximadamente respecto a la edición en papel.

      Un saludo

      Eliminar
    3. Joder, ¡¡¿te ha reseñado Care Santos?!! Sólo por eso ya tienes mi respeto. Lo necesitarás.

      Era el de Bakker, efectivamente. NO sabía que lo tenían en digital. Lo tendré en cuenta. También me anoto el de Saer. Venga, va, y el de Kolhmeieir también. A mi no me sale a cuenta tener un blog.

      Para que no se diga que yo no apoyo la literatura y a las jóvenes promesas me he comprado tu libro. Hoy, por tu culpa, tomaré una cerveza menos.

      Suerte, por cierto.

      Eliminar
    4. Muchas gracias, pero mira que me sabe mal quitarte de la bebida... Menos mal que es sólo una cerveza, para según qué libros hoy en día uno tiene que quitarse de una botella de Cardhu por lo menos, y hablo de libros de 150 o 200 páginas en tapa blanda...
      Sobre el de Saer, se me olvidó decir que hace años fue editado en Seix Barral, está descatalogado en esa edición pero con suerte hay algún ejemplar en bibliotecas.

      Saludos

      Eliminar
  10. Ah! En realidad todas, salvo Jekyll, parecen publicar las sobras de los otros. A este paso, de tanto rescate, terminaremos leyendo a los hermanos Álvarez Quintero. Bueno, ya estamos en esas: Intemperie.

    Me corrijo, pues no son rescates españoles, que eso no aporta glamur y para eso está Gadir o Salto de Página (gracias a Dios): a este paso vamos a terminar leyendo a Anatole France, que algo tiene Nobel.

    No he leído nada de ellos pero la que más me tienta es Salajin.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo de Sajalin tenía muchas ganas de leer "No hay bestia tan feroz" pero estamos en lo mismo: no me apetece arriesgar la pasta. También "En el patio" por aquello de compararla con "Memorias de la casa muerta". Y poco más. Es que si me pongo a mirar...



      Eliminar
  11. Puedes arriesgar tranquilo tu pasta con Edward Bunker, si sabes lo que te va a proponer, eso lo hace con honestidad y eficacia. No pidas más. En caso contrario, si no quieres arriesgar la pasta, ya sabes qué otro modo hay para echarle un vistazo y ahí lo dejo.

    ResponderEliminar
  12. Talmente de acuerdo con Julian Bluff. Esto va por oleadas.
    Ahora toca Intemperie y la de ese chico de Jill, Rubén Giráldez, que va de uno que llama a la radio y acaba con todos.
    Están en ello: Confusa Diaz, Vicentito Luis Mora (sí, el pobre no cayó con el último caso de corrupción de la Zoe en el Cervantes, y sigue levantándose sus 100 mil euritos por twittear...), Olmos Mal-leído y peor escrito, Sara Bernard A Coruña, Tongoy, y el antes conocido como The Artist, osea, Vicent Diable, que se ha cambiado a Doctor Diable a ver si cuela. Fenomenal. La familia Monster juntita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejeje, y no faltan ni las mascotas. ;)

      Eliminar
    2. The Artist, menudo cachondo. Oye Ano, ¿quién es Sarah Bernard de A Coruña? Lo digo para hacer piña Monster que me queda cerca. ¿Tú sabes algo, Tongoy?

      Eliminar